¿Cómo está nuestra comunicación?

Muchas personas y expertos coinciden que vivimos en la era de la comunicación: estamos más informados de lo que pasa en el mundo como nunca en la historia. Hay universidades en línea, tenemos clases virtuales que parecen prescindir del contacto humano y de la interacción cara a cara; pero en realidad, ¿Vivimos en los tiempos de la comunicación o de la incomunicación? Si analizamos nuestro diario vivir cada vez nos queda menos tiempo para tener una charla o conversación genuina con un ser amado, pasamos más ocupados en actividades que al final se convierten en vicios poco productivos como navegar por la red sin propósito y “conversar con personas de todo el mundo”.

En el programa UrbanTrekkers queremos romper esos esquemas, ejecutando actividades al aire libre que invitan a los jóvenes a salir de su zona de comodidad. Los llevamos a lugares donde se sientan retados físicamente, emocionalmente, espiritualmente entre otras. En el mes de marzo, como cada año, tuvimos un retiro para darle la bienvenida a los Líderes Jóvenes que serían parte del programa escolar. La actividad de básicos de acampar fue el cierre de su entrenamiento. Fue un paréntesis en la vida diaria de los jóvenes donde ellos pudieron pausar sus comunicaciones virtuales, redes sociales, etc., y comenzar a tener una relación más directa con sus futuros compañeros. La mayoría eran nuevos y veía en ellos mucha energía, positivismo, iniciativa y  timidez.

Me llamó la atención especialmente conocer a dos jóvenes de 15 años, ambos asistentes de la clase de Descubrimiento en camp, Nehemías y Emerson. Tienen dos personalidades opuestas: el primero tímido y callado y con poco involucramiento en el equipo, el segundo con mucha energía y socializando con la mayoría. Durante el retiro ellos aprendieron a armar una tienda, preparar una fogata, cocinar al aire libre entre otras actividades. Pasó un mes y llegó el tiempo de seleccionar a los jóvenes que irían a la expedición de servicio anual y entre ellos aparecieron los nombres de Nehemías y Emerson.

Emerson mostró algo que pocos jóvenes durante el año han mostrado en actividades de Trekkers: mucha iniciativa y disponibilidad a casi cualquier momento. Solo había que decirle el día y la hora y él estaba ahí puntual con energía y determinación; y lo más interesante es que no había que recordarle por llamada o mensaje ya que su comunicación no depende de un celular sino de su palabra y compromiso. Durante la expedición de servicio en La Ceiba él siguió mostrando mucho interés por aprender y ser un excelente líder, y fue uno de los jóvenes que más aprovechó la experiencia ya que vivía el día a día interactuando con las personas que estaban frente a él, prestando toda la debida atención. Reflexionó sobre esto ya que a la mayoría nos cuesta prestar atención y ver el mundo que pasa frente a nuestros ojos. No prestamos atención al canto de las aves y susurro del viento cuando están ahí presente todos los días.

Es por ello que en Trekkers siempre estamos buscando formas de que nuestros jóvenes se comuniquen más en persona y menos por las redes sociales o celulares. Semanalmente hacemos ciclismo por las montañas de Copán Ruinas y conversamos sobre la vida, principios y valores; vemos a nuestra ave nacional, la guara roja, volar libremente con nosotros; exploramos la tierra y sus misterios mediante un huerto escolar; escalamos montañas para conectarnos con nosotros mismos y con Dios cuando apreciamos la naturaleza y sus perfectas montañas.

Emerson está cada vez más involucrado y es el primero en la lista de hacer ciclismo cada sábado. Él quiere seguir descubriendo a Dios y a sí mismo a través de actividades al aire libre.  Nehemías por su parte nos comentaba en la primera reunión post-viaje de servicio que ahora sonríe y se comunica más con las personas de su entorno. Él decía que era muy raro verle reír y ahora lo hace con más naturalidad.

No cabe duda que los programas de UrbanPromise Honduras están creando una comunidad de líderes siervos donde vencen muchos retos y aprenden a comunicarse más eficientemente, cara a cara, sin intermediarios. Y nosotros como programa a través del aprendizaje experiencial seguiremos creando espacios donde nuestros adolescentes puedan identificar sus fortalezas y pasiones, seguir teniendo sueños más grandes, y crear una visión de cómo el Señor quiere usarlos para inspirar a otros.

No cabe duda que para conocer los misterios de Dios y sus promesas para nosotros debemos estar en una comunicación más personal con nuestro Señor, como afirma el rey David en Salmo 19:1-2. “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría”.

 

Luis Ortiz - Director de UrbanTrekkers