El Amor que Nos Cambia

Dios me ha permitido ver, experimentar y aprender mucho del amor incondicional en Camp Ágape, y me lo ha hecho ver a través de muchas personas, entre ellas una niña de segundo grado cuyo nombre es Mariela.

Mariela es una niña que viene de un hogar desintegrado y recuerdo muy bien sus primeros días en el campamento. No se relacionó ni habló con nadie de sus compañeros y líderes. Sin embargo, nosotros sabíamos que ella no era así, y que era una niña con mucho carisma, así que ya sabiendo cuál era su situación decidimos ser más intencionales con ella tanto en hablar como en jugar con ella para brindarle confianza. Hoy en día es una niña muy amorosa y amable en el campamento. Es la que siempre se despide de mí con frases que realmente me ponen eriza la piel, por ejemplo “adiós mi hermosa princesa.”

De esto puedo aprender y recordar que es Dios quien siempre tiene ese cuidado de darnos ese amor que necesitamos a través de otras personas. Y lo más maravilloso que puedo ver es cómo Él está obrando en UPH a través de los líderes y del personal en ayudarnos a reflejar su amor incondicional para quienes lo necesitan.

 

Claudia Esquivel - SubDirectora de Camp Ágape