El carácter de Kency

Kency es una de los jóvenes que han estado más tiempo con UPH. Era niña en Camp Hope, nuestro primer campamento, cuando UPH empezó hace ocho años. Cuando yo vine como staff en 2012, ella era una de los jóvenes más abiertos que tuvimos y me ayudó mucho a conocer a otros jóvenes.

Desde entonces ella ha participado en muchos de nuestros programas: fue a reparar filtros de agua durante un retiro de jóvenes, y era parte de nuestro primer equipo que subió Celaque, la montaña más alta de Honduras.

Hace poco Kency fue a la costa atlántica, a la ciudad de La Ceiba, donde nuestros jóvenes participaron en varios proyectos de servicio, trabajaron junto con grupos de jóvenes de una iglesia, y conocieron a personas de la comunidad garífuna; un grupo cultural único en Honduras, con su propio idioma, danzas, y comidas.

Fue cuando estaba explorando la comunidad garífuna que Kency entró en su elemento y pudimos ver el fruto de años de inversión en ella. Los jóvenes de UPH estaban compartiendo diferencias y similitudes culturales con un anciano de la comunidad cuando se le ocurrió a Kency que ella también es parte de una micro-cultura Hondureña. La comunidad donde creció es parte de la cultura Maya-Chortí, y ella puede hablar un poco de Chortí.

Nuestro mayor sueño para nuestros jóvenes es que se conviertan en líderes audaces--el tipo de líderes que no tienen miedo a dirigir, ser el centro de atención, e inspirar a otros. Y eso fue lo que hizo Kency.

En frente de un desconocido y un grupo de sus compañeros, ella decidió cantar el himno nacional en Chortí...sola. Hondureños con un patrimonio indígeno ya son marginalizados por otros hondureños, y son considerados inocentes, ingenuos, y simples. Para los jóvenes no es popular levantarse y cantar frente a otros jóvenes...y mucho menos una canción en una lengua indígena. Pero Kency aceptó su cultura con orgullo y creó un momento especial para todos, no por la calidad de su voz sino por la valentía que demostró.

Para mi este momento fue como un eco de las palabras de Martin Luther King, Jr.: que sus hijos no serían juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter. Estuvimos muy orgullosos de ver un carácter tan fenomenal ejemplificado ese día.

 

Hugh Stacey - Director ejecutivo