Más Que Dispuestos

En los últimos dos años que he estado involucrado en UPH he apoyado y dirigido muchas actividades, desde uno hasta ocho días, y siempre he visto sobresalir el empeño y esfuerzo mostrado por nuestros líderes jóvenes y líderes miembros de Staff, ya que la excelencia es un valor que en UPH se trata de poner en práctica cada día.

Un fin de semana reciente UrbanTrekkers dirigió junto a los líderes de Casita Copán un Básicos de Acampar (Camping 101) con los increíbles y especiales niños de esa organización, una actividad que comenzamos a hacer el año pasado, pero este año fue más especial y único por varias razones. Tuvimos 21 niños participando de edades entre 8-16 años, algo preocupante a primera impresión por la cantidad y sus edades (normalmente manejamos 10-15 jóvenes de edades entre 14-18 años en las expediciones). No obstante, al verles tan sonrientes y deseando tanto estar en la expedición de dos días (tuvieron que aplicar para poder estar) todo parecía que iba a estar bien.

Durante las 24 horas que compartimos juntos nunca había visto a niños tan entregados y dispuestos en cada una de las actividades realizadas ya sea en dinámicas energéticas o actividades “difíciles” como armar tiendas o cocinar su propia comida (sí, 2 de las 3 comidas ellos se la tenían que preparar y cocinar con ayuda de líderes). Varias veces solicité ayuda extra de la que ya tenían asignada como encender la fogata o limpiar el área de establecer tiendas y llegué al extremo muchas veces de decir ¡alto, solo necesitamos 3-4 voluntarios! Porque siempre había 10-12 niños levantando la mano y corriendo a ayudar.

Algo que me llamó la atención y me llenó de orgullo fue saber que varios de esos niños ya habían estado en los Campamentos Vacacionales los últimos años y sabían las reglas de disciplina y cómo comportarse en las actividades. Eso me hace reflexionar sobre el impacto que los líderes tenemos en las actitudes de los niños y muchas veces nos enfocamos en cómo deben comportarse ellos y no analizamos como nosotros nos estamos comportando, y si de verdad estamos siendo buenos ejemplos para ellos. Eso me reta a mejorar cada día y anhelo ser cada día más como esos niños de Casita o de Campamento en UPH que siempre están levantando la mano para apoyar incluso antes de que se les diga qué se va a hacer o de qué se trata la actividad.

Esto me recuerda lo que aconseja el Apóstol Pablo en Colosenses 3:23,  «Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.» A veces las enseñanzas más grandes en la vida vienen de los niños o personas “menos importantes” aunque sabemos que Jesús nos invita a ser y actuar como niños, como en Mateo 18:3 cuando dijo, «En verdad les digo que si no se convierten y se hacen como niños, no entrarán en el reino de los cielos.»

 

Luis Ortiz - Director de UrbanTrekkers Honduras