Internados

 

2014 Fechas 
Llegar: 21 de junio      
Salir: 4 de agosto
Costo: $1250

Incluye el costo total para su estadía, alojamiento y comida, pero no incluye su vuelo y dinero extra mientras está aquí.

 

UrbanPromise Honduras ofrece un internado de verano para personas de edad universitaria que desean trabajar con niños y jóvenes, quieren experimentar la cultura Hondureña y están dispuestos de ser retados y desafiados en todas áreas de la vida. Los campamentos duran seis semanas, del 22 de junio al 5 de agosto del 2014. Lo que incluye esta experiencia se puede dividir en tres categorías:

 

1. Supervisando nuestros campamentos bilingües:
Junto con su director de camp y líderes jóvenes locales, los internos están involucrados en liderar un campamento vacacional de alta energía, llena de diversión para niños de 1º a 6º grado de las 8 de la mañana hasta el mediodía. Los internos ayudan a dirigir actividades como juegos, dramas y canciones, tanto como dar clases de arte, Biblia, cocina y descubrimiento. Los internos también tienen la oportunidad de compartir sus talentos y dones durante las “opciones”; clases variadas que los niños pueden escoger, de hacer películas hasta pulseras. Los campamentos vacacionales son un buen lugar para que internos puedan canalizar su creatividad y compartir su personalidad con nuestros niños.

 

 

2. “Menternship” (servir de mentor a un joven bilingüe, local):
Mientras comenzamos a desarrollar a nuestros jóvenes bilingües para que sean  los lideres siervos  que Honduras necesita, los internos juegan un gran papel al invertir en sus vidas como ejemplos de líderes cristianos y ayudándoles a mejorar como asistentes. Cada interno será emparejado con un joven local y servir como su “mentern” para la duración del campamento. El sistema de “mentern” no termina cuando sales del campamento; cada semana tendrá  reuniones intencionales  con su joven, sea uno a uno o con otras parejas de “menterns”, con el fin de construir relacionas profundas.

 


 

 

3. Vivir en Comunidad
Este último componente es posiblemente el más retador para muchos internos: comer, dormir, cocinar, orar y trabajar con otros. A través de tiempos regulares de adoración, enseñanzas, excursiones, y cenas en comunidad, hay muchas oportunidades para crecer espiritualmente. Nuestros internos han tenido estilos de vida distintos y han venido de diferentes partes del mundo, pero se han unido al ideal del segundo mayor mandamiento: amar a su prójimo como a sí mismo.

 

 

Es difícil poner una experiencia como un internado intencional, basada en la comunidad, en palabras. Muchos internos encuentran a Dios de maneras que nunca lo experimentaron antes. Los internos se sacan de su elemento y llegan a tener un nivel profundo de vulnerabilidad entre ellos en pocas semanas; el grupo se vuelve una familia y todos regresan a casa con nuevas semillas plantadas en sus corazones. No solo se trata de “misiones”; se trata de vivir, amar y servir juntos.

Comentarios o preguntas: hugh.uphonduras@yahoo.com